La Versión más Cómoda.
No fue una decisión consciente, no hubo un momento claro en el que pensé voy a hablar primero con Dorian. No fue un gesto de traición ni una estrategia. Fue algo más pequeño, más humano y, por eso mismo, más peligroso.
Fue cansancio.
El cansancio de explicar desde el principio, el cansancio de medir palabras, el cansancio de sentir que cada frase podía convertirse en una alarma.
Me di cuenta una mañana cualquiera, frente al espejo del baño de mi oficina. Tenía el teléfono en la mano.
Un problem