El Vacío.
El modelo fue abolido. La votación quedó registrada, los documentos sellados, las firmas estampadas con esa solemnidad burocrática que pretende darle sentido a las decisiones históricas.
Pero la verdad llegó después, en el instante en que comprendí que la abolición no era el final, sino el inicio de algo mucho más inestable: un territorio sin reglas claras, sin métricas que nos dijeran si avanzábamos o retrocedíamos.
El vacío del poder no se siente como libertad, se siente como vértigo.
El Cons