Algo se Mueve Entre las Sombras.
La primera señal de que algo no estaba bien apareció incluso antes de cruzar la puerta de la oficina.
El pasillo que llevaba al ascensor del edificio corporativo siempre me había resultado rutinario, incluso anodino: luces blancas, mármol frío, pasos apresurados de empleados que nunca se detenían a mirar a nadie.
Pero esa mañana, mientras avanzaba, sentí que cada paso que daba producía un eco distinto. Como si el sonido no rebotara igual en las paredes. Como si hubiese algo… o alguien… absorbié