Isla sentía la necesidad de correr hacia sus hijos y bajarlos de ahí y alejarlos de él, pero sus pies estaban anclados al piso.
—Mami, mami, mami. —Los tres niños brincaron del escritorio y se acercaron corriendo a ella llenos de emoción. —¡Hemos encontrado a papá! —Los tres hablaban al mismo tiempo, es como si estuviera hablando uno solo, se sincronizaban a la perfección. —El demonio sin cachos es nuestro papi, ven mira. —Mateo y Noah tomaron a su madre de la mano y Asher tomó al hombre y lo