Marcos suspiró profundamente, verla con esa mirada triste y sus ojos llenos de lágrimas le dolió profundamente, pero la decisión estaba tomada y él no podía hacer nada. Todo lo que estaba por hacer era por ella, para que tuviera una mejor vida a su lado y no le faltara ni siquiera estatus.
―Lo hago por ti. ―Confesó mirándola a los ojos con sinceridad. ―Quiero que tengas una buena vida, quiero que tu padre sepa que conmigo no te faltará nada, ni siquiera estatus. ―Faitth lo miró atónita.
―¡¿Me e