No era la primera vez que Marcos se veían entre la vida y la muerte, es como si él constantemente dejara de luchar y tomara el camino fácil.
―¡Hay ritmo! ―Dijo una enfermera aliviada. ―Lo logramos. ―Todos lo miraron agitados. ―Es fuerte. ―Susurró sonriendo.
―Debe ser difícil para él que nadie venga a darle fuerzas. ―Las miradas de lástima recayeron sobre Marcos.
―Hay que estar atentos. ―La doctora miró a su equipo. ―No está fuera de peligro. ―Todos asintieron y salieron de la habitación de Marc