Pocos días después…
— Bien, me alegra darme cuenta de que has entrado en razón y te has estado comportando – Grace se giró para mirar a Eva de manera desdeñosa como siempre.
Se limpiaba las manos con unas servilletas de papel, porque darle el medicamento a Henry, le daba un asco terrible.
Cada vez se le hacía más pesada esta tarea, no solo porque Henry, se iba pareciendo más a su padre con cada año que pasaba, sino porque, últimamente, una sensación espeluznante hacía que todos los pelos de su