Capítulo 33. Juventud divino tesoro.
POV: Gaspar
En casa, la luz nos recibió como si no hubiera pasado nada. Sofía apareció dos veces por el pasillo; la segunda vez, con una flor torcida que, según dijo, alejaba las malas vibraciones.
Dante me lanzó una mirada rápida, de esas que preguntan sin pedir permiso. Iván, en cambio, no preguntó: se colocó donde debía y esperó órdenes.
—Mañana quiero planos de la villa y de todo lo que la rodea, diez manzanas hacia el mar y tierra adentro —le dije a Dante—. Quiero saber quién respira a esa