Emma
Se escucharon unos aplausos de todos los presentes y Nick separó rápidamente sus labios de los míos.
Yo lo miré a los ojos sin decir nada.
—Pueden retirarse —dijo mi esposo de mentira de manera contenida, parecía molesto.
Sujetó mi mano de mala gana y entramos a la empresa sin dirigirnos palabra.
Ya libres de todos las cámaras, nos soltamos y sin mirarnos siquiera, cada uno fue por su lado, yo hacia la oficina que me dio su padre junto a mi mejor amiga –quien no dejaba de mirarnos con