Dentro del baño, Lucía se apoyó contra las frías baldosas mientras soltaba un largo suspiro. El calor en su rostro no terminaba de desaparecer, mientras que la parte izquierda de su cuello palpitaba con un dolor punzante. Se maldijo a sí misma por haber tenido la ocurrencia de dormir en el sofá toda la noche, solo para demostrar que no necesitaba el mismo colchón cómodo que Mateo.
—Qué hombre tan increíblemente irritante —murmuró Lucía en voz baja mientras se acercaba al gran espejo sobre el la