JAZMÍN HERRERA
No pude dormir, me quedé viendo el techo en la oscuridad, con la mente en blanco y al mismo tiempo zumbando. El anillo parecía gritarme desde el bolsillo de mi chamarra, recriminándome por no tenerlo en mi mano, por apartarlo de mí, haciéndome sentir culpable, como una traidora. Salí de la cama cansada, pensando seriamente en abandonar esa casa y reunirme con Steve.
Mi ropa aún estaba mojada, así que solo me calcé mis botas y salí de la habitación con la playera de Dylan encima