Mundo de ficçãoIniciar sessãoBYRON HARRINGTON
Cuando desperté perdí la noción del tiempo. La oscuridad seguía ahí, con la diferencia de que ahora mis ojos ardían, quemaban, como la primera vez que perdí la visión. Levanté las manos hasta el áspero vendaje que los cubría.
—El doctor dijo que todo salió bien —dijo mi ayuda







