Mundo ficciónIniciar sesiónAMBER PIERCE
Me quedé más tiempo del habitual meciendo a Jeremy, mi mente estaba tan enfocada en lo que me había dicho mi madre que ni siquiera me dolían los brazos. Agaché la mirada y vi a mi pequeño dormir, moviendo su boquita como si estuviera devorando en sueños las galletas de la abuela.
¿Era cruel juzgar a mi madre cuando yo







