Mundo ficciónIniciar sesiónBYRON HARRINGTON
Detuve el auto sin siquiera hacer el mínimo esfuerzo por estacionarme bien. La casa se veía extraña, ajena, como si algo hubiera cambiado lo suficiente para que no pudiera llamarla hogar, aunque en el fondo sabía que era lo que había cambiado: Amber y Jeremy no estaban en ella.
Subí los escalones del pórtico y me dirig&ia







