Kalila levantó la vista, separándose del abrazo de Julian.
"¿En serio?" preguntó.
"Sí." Julian le secó la frente a Kalila, que estaba mojada por el sudor. Luego tomó un pequeño paño de su bolsillo, un pañuelo, para limpiarle la mejilla a su amada.
Kalila se dejó hacer. Se quedó en silencio mirando a Julian, quien con tanta suavidad le secaba el rostro de las últimas lágrimas.
Una vez terminado, Julian devolvió la mirada de Kalila.
"Nunca tuve la intención de dejarte. Solo estaba tratando de pro