"Are you okey?"
Kalila tocó el hombro izquierdo de Julián, que parecía estar callado mirando un sedán en la terraza de la mansión.
Ah, para ser precisos, estaba mirando hacia su pequeña hija, que ya había subido al coche acompañada de Jane y Eleana.
Un fuerte suspiro salió del hombre de traje negro. "No lo sé. Solo me siento preocupado".
"Pero no pasa nada, esto ya es normal. Seguro que ganaré el caso". Julián intentó animarse.
La hermosa chica de ojos color ámbar dibujó una leve sonrisa en sus