"Cariño, ¿por qué sigues aquí? Vamos, se hará tarde para el colegio."
Julian acarició la cima de la cabeza de Amanda, que estaba inicialmente gacha, como si no tuviera ganas de empezar este día soleado. Al parecer, esto preocupaba un poco a Julian.
"¿Qué te pasa, Amanda, cariño? ¿Hice algo mal?" Julian tomó la iniciativa de consolar a su amada hija.
La niña menuda, con su uniforme escolar naranja, negó con la cabeza débilmente. "No has hecho nada malo, papá. Soy yo la que está mal. Debería deja