El bullicio en la oficina de Pretty era palpable. El anuncio de Elara había desatado una ola de emoción y nerviosismo. La idea de que el reconocido Eric Harrington no solo les daría un proyecto, sino que los visitaría en persona, era un evento de tal magnitud que parecía irreal.
—Y no solo eso —continuó Elara, sonriendo de oreja a oreja—. El señor Harrington ha quedado en venir personalmente a la compañía para discutir los detalles. Así que, prepárense. Esto es una oportunidad de oro para todos