La propuesta de Lorena había aterrizado de forma inesperada. Un viaje a París, para empezar de nuevo. La idea resonaba con la promesa de un futuro diferente, lejos de los fantasmas del pasado y las cadenas de los recuerdos.
Bianca miró a sus pequeños, Henry y Olivia, durmiendo plácidamente en sus cunas. Eran la razón de su existir ahora, y la fuerza para tomar decisiones que antes le habrían parecido imposibles.
—Sí, Lorena —dijo Bianca finalmente, con la voz aún un poco teñida de asombro, per