Bianca y Santiago conversaban, pero pronto Bianca vio a Clara acercarse. Le pidió a Santiago que mantuvieran su distancia en el trabajo para evitar malentendidos. En ese momento, Clara llegó, miró a Santiago de pies a cabeza y extendió la mano para presentarse.
—Hola, es un gusto conocerlo, señor Jackman. Mi nombre es Clara Solís y soy diseñadora junior de la compañía Pretty —expresó, con una sonrisa nerviosa.
Santiago tomó su mano y la estrechó ligeramente.
—El placer es mío. Será un gusto trabajar aquí con ustedes.
Bianca notó la forma en que Clara miraba a Santiago y no pudo evitar sonreír.
Más tarde, en el baño, Bianca y Clara se miraron en el espejo. Clara miró a Bianca con una sonrisita nerviosa en la cara.
—Ese hombre es demasiado guapo, de hecho, nunca había visto a un tipo tan guapo. No, espera, no es más guapo que el señor Harrington, pero este también tiene algo que atrapa. ¿Cómo puedes actuar con tanta normalidad al lado de un hombre tan guapo como ese?
Bianca se rió.
—No