Aquel día, cuando Bianca salió de su trabajo, se detuvo en seco. Allí, frente a ella, estaba la señora Harrington, la madre de Eric. Lo último que quería en el mundo era verla de nuevo. La última vez que se habían visto, las cosas no terminaron bien. Hubo una confrontación llena de tensión y reproches. Verla ahí no podía significar nada bueno, pero Bianca forzó una sonrisa y trató de mantener la calma, a pesar de que la presencia de Jackeline la hacía sentir muy mal.
—Señora Harrington... —salu