Ella fue a salir del consultorio, lista para ir a ver a su hijo, pero cuando tomó la perilla de la puerta, Ania se detuvo abruptamente, recordando algo que le causó inquietud.
— Doctor… — Se volvió Ania, él ya revisaba otra carpeta.
— ¿Sí?
— ¿Y mi hermana? ¿Cómo está…? ¿Usted sabe algo de ella? — Preguntó Ania, tensa.
La expresión del médico se volvió sería, él cerró la carpeta para acercarse a Ania.
— ¿Está segura de que quiere saber? Escuche que su hermana intentó…
— Sí… — Lo interrum