En un camino lleno de lo que parecía desolación y olvido, Andrew observaba los árboles tenebrosos y el camino sin un ápice de vida, todo aquello lo tenía ciertamente inquieto.
Él no comprendía ciertamente por qué había decidido aceptar la invitación de parte de Gretel, no comprendía por qué ciertamente no le había indicado que hablara de una buena vez, que dejara de lado el misterio.
Pero en cuanto ella le dijo que se clocara su chaqueta y que la siguiera, sin pensarlo dos veces él, lo había he