Habían pasado cerca de cinco meses, Abigaíl corría de un lado a otro, mientras que Blair se preguntaba si había una manera de poder controlar tanta felicidad.
No había duda que estaba muy emocionada, más cuando su hija se detuvo y observo a su madre con mucha ilusión, una que no había forma de controlarla.
--¿Crees que me veo tan linda como tú? ¿O que en el futuro llegaré a verme como tú?
Blair sonrió divertida ante la pegunta de su hija, en lo que tomo su mano y la acerco a ella, arreglo un po