Los años habían pasado, la vida había sido justa, amable y bondadosa con los Campbell, sus hijos ahora eran casi unos adultos, por lo menos eso solía decir Blair.
Mientras que Neo ya los llamaba adultos, personas que podían valerse por sí mismo, por lo menos Abigaíl solía decir que ella sí, la chica había hecho una fortuna, aquel reto de no poder propuesto por Andy cuando era una niña.
Sobre el hecho de que una pequeña “tonta” como este le decía, no podía hacer una fortuna a sus dieciocho años,