—Narra Sofía Taylor—
—Yo…¿Cómo que él…? ¡Papá!
—No me levantes la voz, Sofía.—la voz tranquila de mi padre calló la mía, dejándome en completo silencio. Parece que esta vez no me escucharía, pese a mis intentos. Creí que la idea se iría de él luego de un par de semanas, pero transcurrieron los meses y eso solo se hizo más fuerte, hasta que ya no había vuelta atrás para este matrimonio.—Necesito que alguien se encargue de las empresas Taylor, ya estoy viejo y tu madre no me dio hijos varones,—pa