Sofía había llegado a casa de su padre junto a Mary Jane. El señor Taylor no se sorprendió de ver a Sofía allí, pues aquella era la única de sus hijas que lo visitaba, pero sí se asomó la sorpresa a sus ojos cuando vio a Mary acompañada de su hermana.
El ambiente en la habitación se tensó. Mary tomó una profunda bocanada de aire y declaró:
—Quiero mi parte de la herencia. La necesito para salvar la empresa de Jeremy.—No había dejado que Sofía dijera nada, ni que fuera allanando el terreno. Mary