Sofía regresó a la casa con los ojos hinchados y el corazón pesado de tanto dolor, todas esas emociones. Sus hermanas, al verla, corrieron a abrazarla, rodeándola con un amor incondicional. En ese cálido abrazo grupal, se sentían las lágrimas, la comprensión y el apoyo mutuo. No podía salir bien esa reunión con su padre, a pesar de que él estaba enfermo, ingresado en el hospital.
Ella le explicó a sus hermanas la situación de salud de su padre y Mary Jane decidió llamar a su madre para que al m