—¿Qué haces?
—No saldrás de aquí hasta que cambies ese maldito comunicado. —Pegué mi espalda a la puerta con los brazos extendidos. Me aferraría a ella con todo lo que tenía.
—No empieces otra vez. —Exhaló lentamente, frotándose el puente de la nariz—. De verdad estoy agotado de esta conversación.
—Nada de empezar. Voy a terminar con tu teatro de una buena vez. No puedes exponerme así. Lo que me pasó... bueno, hace mucho tiempo que no me pasaba. Además, es algo muy personal, Valen. ¿Cómo te atr