POV VALEN
—¿Estás nervioso? —inquirió Enriqueta mientras sus delicadas manos trabajaban en la corbata de mi traje—. Es tu primer evento público después de la boda y ella... debería estar aquí.
Su preocupación me llenó el corazón de ternura. Aun cuando Lenora era la causa de su desdicha, ella seguía preocupándose por ella. Solo un alma pura como la de Enriqueta podía poseer tanta bondad.
Seguramente, en alguna de mis vidas pasadas fui tan desdichado que en esta me bendijeron con su amor.
—Estás