POV Sofía
Después de que logramos sentirnos un poco más tranquilas, Aiala y yo bajamos por la escalerilla, Aiala llevaba una bolsa con juguetes de Lucy, y yo llevaba a Lucy de la mano, ella jalaba la correa de su inseparable cachorro, Doddy, un labrador color miel.
—¡Mira, mami! —dijo Lucy, tirando suavemente de mi mano— ¡Doddy está oliendo todo!
El cachorro se detenía a olfatear todo lo que se le atravesaba.
—Sí, cariño —respondí, sonriendo— es un lugar nuevo para él, necesita conocerlo.
Aia