POV Sofía
Alejandro se quedó un momento en silencio, observandome, lo vi apretar la mandíbula.
—No.
—¿Seguro?
—Seguro.
Lo miré, mi pecho subía y bajaba rápidamente.
—Pues para no haber pasado nada, ella parecía que tenía mucha confianza contigo.
Alejandro dio un paso hacia mí.
—¿Estás celosa?
¿Qué si estaba celosa? Celos no era la palabra, estaba jodidamente rabiosa, con ganas de arrancarle la camisa y morderlo, quería marcarlo, que se enterara de que era mío, solo mío.
—No estoy celosa —mentí