POV: Sofía
Después de que Alejandro se fue, me sentía aburrida, no era solo el maldito encierro. Era el silencio, la comida “sencilla” que me había impuesto Alejandro, las paredes del penthouse que en un principio me habían impresionado, que antes me parecían lujosas y ahora sentía que estaban por aplastarme.
Entonces pensé, Alejandro me había prohibido salir, pero no me había prohibido recibir visitas,
Así que me senté en el sofá, tomé mi celular y marqué números a los que no llamaba desde la