Salí de la habitación de prisa, sin importarme haber lastimado a Alejandro, bajé las escaleras, pensé en salir y huir, pero había guardaespaldas por todos lados, era imposible hacerlo, entré a la cocina, afortunadamente estaba vacía, no había nadie, busqué donde esconderme, vi una pequeña puerta, al abrir vi que era un armario, dentro solo había escobas y productos de limpieza, me metí dentro, que se jodiera Alejandro y sus malditos invitados.
Me senté en el piso, en medio de las escobas y mech