Mundo ficciónIniciar sesiónEsto tenía que ser una broma de mal gusto, o por lo menos de esa forma lo veía. Me habían acomodado junto a un grupo de mujeres, nosotras seríamos los objetos para subastar. Después de vivir en un lugar donde comprar mujeres se volvía un acto cruel y humillante, no comprendía como estas chicas parecían tan felices.
―Quita esa cara ―dijo una de ellas al verme estresada―. No es tan malo que un hombre rico pague por t







