Mundo de ficçãoIniciar sessãoMINA
―Nadie se ha dignado a decirme nada ―dije controlando el tono de mi voz mientras intentaba limpiar la sangre del rostro de Zayn.
Sus ojos estaban clavados en mí, ni siquiera parpadeaba. ―Aún recuerdo la primera vez que tuviste intenciones de limpiar mi cara magullada. Tus servicios fueron muy diferentes.
―No me caía







