El silencio en la habitación era terrible, yo no había podido dormir, observe el reloj en la pared y ya eran las tres de la madrugada
La verdad era que esperaba que él regresara, sabía que era una tonta por pensar en ello, por esperarlo, más cuando habíamos indicado la palabra divorcio
Pero aquí estaba, solo observado la televisión de la sala completamente cubierta de pies a cabeza, mientras estaba recostada en el sillón de forma fetal
Observaba la nada con la plena convicción de saber que todo