Mi corazón latía como loco, la policía estaba allí, completamente desbordada, acordaron el lugar y no permitían que nadie entrara, mientras que yo no dejaba de temblar.
No dejaba de mostrarme aterrada mi hija, mi hijo ¿Dónde estaban? ¿Por qué no los dejaban salir a mis hijos al igual que a los otros niños?
Max, se encontraba en la entrada del lugar, discutía con lo que parecía ser el capitán, mientras que él manoteaba y parecía enfadado, Antón hablaba en medio de los dos.
Al parecer intentando