Capítulo 39
Patrícia lo besó suavemente, pero a medida que su cuerpo se calentaba, se sintió atrevida. Sus labios se deslizaron por su cuello, provocando un suspiro profundo. La respuesta de Augusto a su caricia la animó aún más. Ella continuó bajando, pasando la lengua por su ancho pecho y sintiendo la piel caliente bajo sus labios.
Augusto cerró los ojos, entregándose a su toque. La forma en que Patrícia exploraba su cuerpo lo llevaba al éxtasis. Cuando ella deslizó la lengua por su abdomen,