Cap. 41 ¡Nunca seré tu reina!
“Es necesario, debo de ser un héroe, así que todo lo dejo en tus manos Edward, llegamos hasta aquí todos por ti… Venga a Vlaeron y venga a Salem”
Afuera Hilda llegaba con otras mujeres y les daban a los guardias, vino con drogas para hacerlos dormir, todo con la excusa de que la reina sería de otro rey y dormiría con ella.
Todos se dejaron envolver y de repente algunos roncaban.
Cuando Ilena comprobó que muchos guardias dormían, se sintió aliviada.
El plan de Astrid
Astrid se alistaba para