Cada bloque era puesto en lo que un día fue Salem. Gad miraba con esperanza ese nuevo despertar y acarició las tablas en donde se ponían los 4 elementos unidos con la llama del Espíritu.
Gerald miraba la construcción hecha y Amber se le acercó:
—¿Eso es una casa para ti?
—No se ve mal…
—Definitivamente, eres un gran tonto, no me gusta hazla de nuevo.
Eso enojó a Gerald que le lanzó una bola de agua.
—Eso te costará Gerald—lo perseguía ella.
Él corría riendo y burlándose de ella. Un nuevo