MARIO
Todos mis peores temores sobre Nero se confirmaron anoche cuando fui a hablar con él. Buena conducta, mis narices. Ha hecho los contactos adecuados, ha comprado a las personas correctas y ha pagado por una libertad condicional anticipada, básicamente. No me sorprende en lo más mínimo; ese es su modus operandi a la perfección.
Resulta que sus negocios nunca dejaron de funcionar tampoco; simplemente los dirigía desde una oficina de concreto y barrotes en lugar de la lujosa oficina con panel