Capítulo 86 —El Retorno de la Víbora
La pantalla donde el espectro de Mauricio Lozano había dictado su última e inquebrantable voluntad ya se encontraba apagada, reducida a un rectángulo de cristal negro que reflejaba la rigidez de las dos siluetas que aún permanecían en la sala de juntas. El directorio se había vaciado hacía apenas unos minutos, dejando tras de sí un silencio denso.
Maribel se mantenía de pie junto a la cabecera de la mesa, con los dedos de ambas manos apoyados firmemente sobre