Capítulo 56 —Fue perfecto
—Buenos días, Maribel —saludó Sergio, manteniendo una distancia estrictamente profesional, con una carpeta de documentos bajo el brazo—. Los auditores acaban de ingresar a la sala de conferencias principal. Necesito que entremos juntos. El abogado es un tipo duro, de los que buscan cualquier inconsistencia en los balances para forzar una renegociación de los porcentajes de las acciones en Nueva York.
Maribel se acomodó los puños de la chaqueta de sastre, irguiendo la es