Capítulo 26
Mientras la sala de reuniones se vaciaba lentamente, la tensión persistía. Flotaba en el ambiente.
Klaus apoyó ambas manos sobre la pesada mesa de madera, con la mandíbula tensa. Se alegraba de que, al menos en parte, su misión hubiera comenzado. Anhelaba un cambio de rutina, anhelaba paz y anhelaba estabilidad.
Sus padres estaban frente a él, mientras Lena permanecía cerca de la ventana, rozando suavemente las cortinas con los dedos, como si pudiera sentir algo que nadie más per