Mundo ficciónIniciar sesiónEran casi las cuatro de la mañana cuando los pasos atareados y voces corrían fuera del pasillo de su habitación. Había logrado quedarse dormida con suerte a las tres de la mañana y ahora tendría que volver a batallar para conciliar el sueño.
Ante la persistencia de los ruidos externos, decidió salir a investigar, topándose con varios hombres corrie







