Mundo ficciónIniciar sesiónAntes de que Emily continuara con el caprichoso plan, hombres de seguridad llegaron hasta su lugar para obligarla a caminar. Afortunadamente tenía puesto un pantalón que le permitió incluso patear a quien se le acercara.
–Lían… –Susurró Sofía al borde de las lágrimas.– No dejes que se la lleven. –Lían maldijo.







