19. La ira de Marcus y una nueva estrategia
El fuego ardía con intensidad en el interior de la inmensa chimenea de ladrillo, disipando el gélido aire invernal en la residencia principal de la familia Alistair. El despacho privado de Marcus Alistair irradiaba un lujo intimidante. Las paredes, revestidas con paneles de roble oscuro, y las estanterías, que se alzaban imponentes hasta el techo, dominaban el espacio.
Esa noche, sin embargo, semejante opulencia resultaba sumamente asfixiante.
Un vaso de cristal salió volando por los aires y se