18. Un rescate en el último minuto
Noah entró en la sala de presentaciones VIP con la cabeza en alto. No había ni el más mínimo rastro de pánico en su hermoso rostro. La Reina de Hielo escondió su temblorosa mano izquierda en el bolsillo de su chaqueta gris. Frente a ella, tres inversores extranjeros europeos ya la esperaban sentados, con rostros serios.
—Buenas tardes, caballeros —saludó Noah con un tono de voz inmensamente tranquilo y lleno de autoridad—. Bienvenidos a Alistair Corp.
El señor Klaus, el líder de los representant