Máximo avanzó hacia Margaret, mientras la sala se mantuvo en silencio, era obvio para todos la ira que emanaba el sucesor de los Collins.
Una vez que Máximo se detuvo junto a Margaret, se escuchó la voz algo balbuceante de Ricardo, quien recordaba claramente el último encuentro que tuvo con Collins en la clínica y la amenaza que le hizo.
Por lo que, obviamente, no quería hacerlo enojar de nuevo.
— Madre… Ya te lo dije, nosotros no lo hicimos…
— Ya lo veremos… — Gruñó Margaret en respuesta,